- El Poder de La Valentia
El Poder de La Valentía
“Con los años he aprendido que cuando alguien toma una decisión, su miedo se apaga. Saber lo que tienes que hacer elimina el miedo”.
– Rosa Parks.
Antes de descubrir El Poder de La Valentia, si me hubieras pedido que te dijera ejemplos de valentía, te hubiera dado una lista de personas que han hecho historia.
El Poder de la Valentía
Ni se me hubiera ocurrido que valentía es lo que se necesita algunos días para salir de la cama, para hablarle a tu jefe, para coger el teléfono o para subirte a una báscula.
Te hubiera dicho que valentía se utiliza para describir actos de enorme valor.
Pero después de siete años utilizando la Técnica y escuchando tantas historias de gente de todo el mundo, he aprendido una verdad importante:
El día a día está lleno de momentos que dan miedo, provocan incertidumbres y son difíciles.
Afrontar esos momentos y liberar la oportunidad, la magia y la alegría de la vida, requiere una valentía extraordinaria.
La valentía es, efectivamente, lo que necesitaba yo para levantarme.
Era aterrador salir de la cama porque significaba que tenía que afrontar mis problemas.
Me costaba mirarme en el espejo y aceptar el hecho de que tenía cuarenta y cuatro años, y que mi vida y mi trayectoria profesional estaban en un estado lamentable.
Era abrumador pensar que a lo mejor no podría arreglar la situación en la que me encontraba.
EL poder de la Valentía es lo que necesita tu equipo para venir y contarte un problema y es lo tus hijos necesitan para contarte lo que realmente les está pasando.
Subir tu perfil en una web de citas o bloquear a tu ex en el teléfono pueden resultar actos de valentía.
Del mismo modo lo pueden ser adoptar nuevas tecnologías para tu negocio o salir de casa y afrontarte a tus problemas, en vez de servirte una copa y quedarte en babia delante de la tele.
Cuanto más me aparecía la palabra “valentía”, más me preguntaba si uno de los momentos más históricos me ayudaría a entender mejor la naturaleza de la valentía en sí.
Es un momento en el que tus instintos, tus valores y tus objetivos se alinean, y te mueves tan rápido que no tienes tiempo ni una razón válida para detenerte.
Tu corazón habla y tú no piensas, sino que escuchas lo que el corazón te dice que hagas.
Eñ Poder de la Valentía. La grandeza no es una característica de la personalidad. Se halla dentro de todos nosotros y a veces nos resulta difícil verla.
Es verdad, tal y como explica Rosa Parks en esa entrevista en la radio en 1956, que un sistema de discriminación la había empujado “lo máximo que podía aguantar que la empujaran”.
Pero en ese momento, algo mucho más poderoso la empujaba hacia delante: ella misma.
Esto es la valentía:
un empujón.
Uno de esos empujones que nos damos cuando nos levantamos, cuando hablamos en voz alta, cuando nos exponemos, cuando vamos primero, cuando levantamos la mano o hacemos cualquier cosa que parece difícil, que no da miedo o que nos parece insegura. El poder de la valentía.
No mires a los héroes de la historia, de los negocios, del arte y de la música, y no asumas que de algún modo son diferentes a ti.
La valentia es un derecho de nacimiento.
Se halla dentro de cada uno de nosotros. Naciste con ella y puedes utilizarla siempre que quieras. El poder de la valentía.
No se trata de confianza, educación, estatus, personalidad o profesión. Es simplemente una cuestión de saber cómo encontrarla cuando la necesitas.
Y cuando la necesites seguramente estarás solo.
Estarás solo en esa reunión en el trabajo, o en la cocina, en el metro, mirando el móvil, encendiendo el ordenador, o pensando en algo… y de repente, pasará.
Algo se torcerá y tus instintos se avivarán.
Tendrás las ansias de acturar.
Tus valores y tus instintos te dirán lo que debes hacer.
Y tus sentimientos gritarán «NO».
Este es el momento del empujón.
No tienes que tener todas las respuestas.
Solo tienes una decisión en los próximos tres segundos.
Pedro está solo frente al ordenador planteándose apuntarse a unas asignaturas de cara al semestre que viene. Quiere sacarse una carrera, pero a los cuarenta y cuatro años, la idea de empezar primero de carrera es absolutamente aterradora.
Valentía es lo que necesita Marisa en una reunión de marketing en Elche Alicante. Tiene una maravillosa idea que compartir, pero duda por si ¿Sonará absurda?
Fernando está en un bar, en Valencia. En el momento en el que la ve no puede apartar la mirada. Tiene dos opciones, volver hacia sus amigos y hacer ver que le importa el partido de fútbol sobre el que están hablando, o juntar la valentía para empezar a dirigirse hacia ella.
Toda la organización comercial de una empresa de software financiero en Murcia, se siente desanimada. Llevan tres años seguidos alcanzando los objetivos de ventas, y les acaban de subir las cuotas de ventas otra vez.
Alicia en México, necesita un empujón para salir de casa e ir a correr. La ha inspirado su amiga en facebook, pero se siente desanimada porque hace mucho tiempo que no hace ejercicio.
En la otra punta del mundo, Alberto no puede dejar de pensar en un amigo que acaba de perder a su propio hijo en un accidente de coche.
No sabe que decir, y solo pensar que podría perder a su propio hijo le estremece.
Se dice a sí mismo:
será más fácil si espero un par de días, pero las ansias de coger el teléfono, de pasar a verle en su casa… de hacer algo, se van posponiendo.
En India, Sy acaba de firmar un contrato con una distribuidora para su nueva línea de cuidado de la piel.
Hay como mínimo unas doce personas a las que quiere llamar. Se mira el teléfono y duda… ¿y si piensan que soy avasalladora?
En Queensland, Australia, Teo sabe exactamente lo que quiere hacer con su vida, y no es estudiar derecho, sino aducación física.
Pero antes de poder tomar el control sobre su futuro, Teo tiene que enfrentarse a la decepción de sus padres.
Y Marcos está tumbado en la cama en Chile, donde son las 22:30 h.
Se gira y mira a su mujer, que está leyendo un libro. Le encantaría hacerle el amor, pero da por sentado que ella no está por la labor; quiere acercarse a ella y darle un beso en el hombro, pero tiene miedo de que le rechace.
Necesita valentía para acercarse a ella después de tantos meses sintiéndose como si fueran compañeros de piso.
Estas historias son reales y son solo la punta del iceberg.
Resaltan la lucha entre el deseo de cambiar nuestras vidas y el miedo a cambiar.
También revelan el poder que tiene la valentía del día a día para revolucionarlo todo.
Se nos activa una parte diferente del cerebro cuando pensamos en lo que es posible en vez de los que es necesario.
– Seth Godin
Yo creo que que pasa lo mismo cuando pensamos en ser valientes en vez de centrarnos en los miedos que nos detienen. Es la diferencia entre centrarse en la solución o en el problema.
Y ese pequeño interruptor nos libera la mente.
Hay algo poderoso al clasificar como actos de valentía cotidiana mis dificultades para salir de la cama, las dificultades de Alberto para llamar a su amigo, las dificultades de la organización comercial para aceptar un objetivo de ventas aún más alto, y las dificultades de Alicia para hacer ejercicio.
Al fin y al cabo, la valentía es solo un empujón.
Cuando te das un empujón, puede que no cambies el mundo, las leyes o que des la chispa que encienda un Movimiento por los derechos civiles, pero te aseguro que cambiará algo tan o más importante:
te cambiará a ti.
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