Aquí encontrarás 7 CONSEJOS: que te Ayudarán a Elegir La Paz
Puedo elegir la paz en lugar de esto.
– Wayne W Dyer.
Hola, simplemente esta frase del libro de Wayne W. Dyer, La fuerza del espíritu, es un recordatorio en momentos en los que la paz no se expresa a través de ti. En uno de esos momentos este recordatorio puede cambiarlo todo.
Hola, aquí encontrarás 7 consejos para que la paz se manifieste a través de ti para hallar soluciones espirituales a los problemas.
1. Escribe esta declaración en varios papeles y ponla en lugares estratégicos de tu casa, lugar de trabajo y automóvil. «Puedo elegir la paz, en lugar de esto.» Cuando sientas miedo, angustia, inquietud, ira, párate y léela o repítela silenciosamente en tu interior como un mantra. Haz un esfuerzo para tener pensamientos de paz y armonía con todo a pesar de todo, mientras reflexionas sobre estas palabras. Te sorprenderás que este hábito de pensar sin paz desaparece en el instante que decides tener un pensamiento pacífico.
2. Busca un momento del día para estar tranquilo. Da un paseo, o enciérrate en tu habitación, o deja el ritmo frenético del lugar en el que te encuentras para ir a otro sitio donde puedas estar a solas y recuerda que estás efectuando contacto consciente con el universo. En tus preciosos momentos de soledad, en los que estás tranquilo, repite para ti mismo: «Me abandono a…» Lo que haces con todo es dejar de asumir una responsabilidad personal por todo y todos los que te rodean, y de una manera calmada entregas esto a Dios, Energía infinita, Universo, Conciencia Divina o como tu lo quieras llamar. Sentirás que la paz te envuelve casi de inmediato.
3. Haz de la meditación una parte de tu vida cotidiana. La resistencia a la meditación es un fenómeno universal en el mundo occidental.
Durante los próximos sesenta días, practica la meditación al menos una vez al día, y preferiblemente dos veces. La técnica que utilices es cosa tuya. He creado una meditación, en los que se te guía a través de una meditación de mañana y tarde llamada JAPA, que es la repetición de dos palabras, So Hum, como mantra. Existen muchas técnicas y guías. Cualquier método es válido si te permite calmar la mente y llegar a la paz. Esto lo describe perfectamente Wayne: «Con la meditación vas al silencio. El silencio no puede dividirse. Como el cero en matemáticas que nunca puede partirse para que sea otra cosa: siempre es cero. […]La práctica de la meditación es el camino para experimentar la indivisivilidad, la unión con Dios.»
4. Párate cuando tu paz dependa de circunstancias extremas. El simple hecho de reconocer que culpas a los demás o a las circunstancias de tu falta de paz es suficiente para hacerte volver a la realidad. Cuando te hayes en un momento de intranquilidad, recuerda que nada ni nadie puede aparte de tu paz sin tu consentimiento. Tu paz es algo entre tú y Dios.
5. Piensa en la paz. Recuerda: te conviertes en aquello que piensas. ¿Con qué frecuencia llenas tu mente de pensamientos de intranquilidad? ¿Cuantas veces dices en voz alta lo mal que está el mundo, lo violentos que nos hemos vuelto todos, lo despreocupados que parecemos ser, lo racistas que somos, lo poco que el gobierno se preocupa de nosotros? Todos esos pensamientos y su expresión indican que estás atrapado patrón recurrente no pacífico y, por tanto, en un mundo no pacífico.
Cuando recuerdas que cada acto de maldad hay mil actos de bondad, vuelves a poner tus pensamientos en paz. Cuando interrumpes a alguien que te está contando otra historia de desastre y sacas un tema más agradable, permites que la paz se exprese a través de ti.
6. Sé pacificador. Cada día tienes muchas oportunidades de ser pacificador. Si das paz recibirás paz, y cuando estás en paz todos tus problemas se disuelven. Al hacerte pacificador literalmente te estás dando a ti mismo un remedio para prácticamente todos tus momentos de ansiedad. Permanece alerta a toda oportunidad de ser pacificador.
Haz las paces contigo mismo. No puedes dar lo que no tienes. Si no estás en paz contigo mismo no puedes dar paz. Si no das paz, jamás serás un instrumento de ella. Toma la decisión de perdonarte de todas y cada una de tus debilidades y tus fallos, olvídate de la culpabilidad autodestructiva por errores pasados y sé consciente de que tu viaje por la oscura noche de tu alma tenía un valor. Cuando haces las paces contigo mismo echas una mirada a todo lo que has hecho en tu vida y recuerdas que necesitabas todas esas experiencias para tener la energía necesaria para impulsarte a una frecuencia espiritual más elevada.
7. Vuelve a la naturaleza. Lejos del ritmo vertiginoso del mundo de la alta tecnología, las decisiones sobre inversiones, los teléfonos móviles, internet, las discusiones, los ruidos y, sobre todo, las aglomeraciones, la naturaleza te hace señas. Sé que puedes sentir la llamada de la naturaleza por que todas las personas a las que hablo expresan el deseo de escapar a un ambiente natural. Date el regalo de la naturaleza siempre que puedas.
¡Oh mundo, no puedo tenerte lo bastante cerca!
¡Tus vientos, tus amplios cielos grises!
¡Tus brumas, que giran y se levantan!
¡Tus bosques, es este día de otoño, afligidos y decaídos,
Que casi gritan de color!
¡Aplastar ese adusto peñasco!
¡Eliminar la pendiente de ese negro risco!
¡Mundo, mundo! ¡No puedo tenerte lo bastante cerca!
He conocido la gloria en todo ello
Pero nunca conocí esto,
Aquí hay tal pasión
Que me dividí. Señor, temo
Que hayas hecho el mundo demasiado hermoso este año.
Mi alma casi está fuera de mí, no dejes
Caer ninguna hoja ardiente; te lo ruego,
No dejes cantar ave alguna
– Adna St. Vincent Millay