Categoría: El Combustible de la Excelencia
El combustible de la excelencia.
El nivel de energía y entusiasmo que me caracteriza en la actualidad contrasta enormemente con lo que mi vida solía ser. El combustible de la excelencia.
Ahora, doy prioridad a la energía y a la magia que surge cuando tenemos esa energía en demasía.
Si la investigación sanitaria realizada en la última decada ha demostrado algo, es la calidad de nuestra fisiología afecta a nuestras percepciones y a nuestros comportamientos.
Vemos pruebas de ello a diario, como la comida basura, comida rápida, aditivos y conservantes que son «trampas» mortales para nuestro cuerpo, provocando desde cáncer hasta crímenes.
Una de las cosas más terroríficas que he llegado a leer fue la dieta de un delincuente juvenil reincidente, relataba por Alexander Schaus en Dieta, Crimen y delincuencia.
Para desayunar, ese chico comía cinco tazones de cereales azucarados con media cucharadilla de azúcar añadida, un donut glaseado y dos vasos de leche.
Más tarde se tomaba un palo de regaliz de un metro de longitud y tres chuletas de ternera grasienta.
Para almorzar tomaba dos amburguesas, patatas fritas, más regaliz y una ración pequeña de judías verdes.
Merendaba un poco de pan blanco con chocotale.
Para cenar ser tomaba un sadwich de crema de cacahuete con gelatina, una lata de sopa de tomate, y un vaso de algún refresco azucarado.
Después para finalizar, se tomaba un tazón de helado, una barra de helado, una barra de caramelo, y un vaso pequeño de agua.
¿Te imaginas que viviendo de este estado, este joven poduzca comportamientos de delincuencia?
Afortunadamente, él y otros como él están produciendo grandes cambios.
El comportamiento criminal no está sólo «en la mente».
Las variables bioquímicas influyen en el estado y, por tanto, en el comportamiento.









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